10 mitos sobre el veganismo


Cada vez más son las personas que se adentran en el mundo del veganismo como estilo de vida. Por tal razón, existen diversos lugares, establecimientos y restaurantes donde se comercializan productos para este tipo de consumidores. Sin embargo, el veganismo ha sido objeto de debate debido a las creencias que giran en torno a este movimiento. A continuación,
conoce 10 mitos sobre el veganismo y cómo las experiencias se han encargado de desmentirlos.

Mito 1: Los veganos no consumen proteínas

La afirmación más común de la dieta vegana es que no consumen proteínas. Aunque es muy cierto que las carnes son fuente de proteínas, también es cierto que hay múltiples vegetales con elevado contenido proteico. Las legumbres, las semillas, los frutos secos son excelente fuente de proteínas, por lo tanto, una dieta equilibrada y planificada proporciona el aporte diario necesario.

Además, brinda el beneficio de consumir una proteína con menor cantidad de grasas, calorías y un incremento en la cantidad de fibra. Por el contrario, quien tiene una dieta a base de proteína animal corre el riesgo de consumir más de las que el cuerpo necesita.

Mito 2: La dieta vegana no es saludable

Otro mito sobre el veganismo muy extendido es que, debido a la falta de consumo de carne, la dieta no es saludable. No caben dudas de que la carne ofrece los aminoácidos esenciales y vitaminas que el cuerpo necesita. Sin embargo, ello viene acompañado de grasas que potencian el colesterol en sangre, hipertensión y trastornos cardiovasculares si abusamos de ella. Además, se incrementa la posibilidad de desarrollar algún tipo de cáncer.

A este respecto, hay estudios que afirman que los veganos gozan de niveles más bajos de colesterol, hipertensión arterial, diabetes y trastornos cardíacos. Aunque esto no se deba a la dieta vegana en sí misma, sino a una mayor preocupación por su alimentación.

Mito 3: La alimentación vegana es costosa

Los productos de consumo frecuente como las pastas, los frijoles, el arroz y el tofu, son mucho más económicos. Los alimentos veganos procesados tales como hamburguesas de origen vegetal, pizzas veganas precocinadas y cosas del estilo suelen ser un poco costosos, pero son productos que aunque sean veganos no dejan de ser productos ultraprocesados y que deberíamos evitar

Además, al igual que en cualquier estilo de vida, siempre es necesario una inversión. Sin embargo, los vegetales, que es en lo que está basado una dieta vegana son mucho más económicos que las carnes y los productos procesados, que aunque sean veganos conviene evitar.

Mito 4: Las dietas veganas son aburridas

Es cierto que existe una gran restricción de alimentos, sin embargo, se cuenta con toda la variedad que suministra la naturaleza. El inconveniente mayor puede ser las formas de prepararlos, es decir, acostumbrarse a comer los vegetales y legumbres de distintas formas, ya que estamos acostumbrados a tener multitud de recetas con ingredientes de origen animal, sin embargo en esta web os demostramos día a día que ser vegano no es para nada aburrido. Además, jugando con la creatividad e imaginación se puede llegar a preparar hamburguesas, ensaladas y caldos que nada tienen que envidiar a sus recetas similares pero no veganas.

Mito 5: La alimentación vegana aporta poco contenido de calcio

Debido a la restricción de la leche, se cree que esta dieta reduce el suministro de calcio en cantidades importantes. No obstante, se ha determinado que vegetales como el brócoli, las acelgas, la avena, las almendras, la leche de soja, el arroz o las nueces proporcionan calcio a la dieta. Lo mejor de todo, es que estos alimentos no proporcionan la grasa o lactosa que puede ser contraproducente en el organismo.

Mito 6: La dieta vegana no es para embarazadas

Durante el embarazo debe haber un suministro de nutrientes, vitaminas y minerales que ayuden al desarrollo del bebé y el sustento de la madre. Todos estos elementos se encuentran disponibles en los vegetales, tales como el hierro, zinc, calcio y vitaminas. El único nutriente que deben obtener de suplementos alimenticios es la vitamina B12.

Claro está, durante esta etapa se debe incrementar el consumo de lentejas, brócoli, frutas y vegetales de hoja verde. También, incluir aceite de oliva y linaza para garantizar el aporte de Omega 3. Aunque como siempre recomendamos, en cualquier caso es mejor visitar a un profesional de la nutrición que sepa aconsejarnos.

Mito 7: Los veganos no engordan

Es necesario dejar claro que la dieta vegana no es una dieta hipocalórica, por lo que no se pierde peso con ella. Uno de los componentes aptos es el azúcar, que si se consume en exceso puede causar sobrepeso. Igualmente, se deben vigilar los alimentos fritos, el estrés, masticar correctamente y el ejercicio, de lo contrario, se puede desarrollar obesidad al igual que en cualquier otra dieta.

Otro aspecto de este mito es que a los veganos les cuesta ganar masa muscular. Los suplementos alimenticios a base de soja y guisantes aportan lo necesario para mantener esta estructura correctamente.

Mito 8: La alimentación vegana no es para niños

Una alimentación vegana bien planificada por nutricionistas expertos puede ser consumida por niños al igual que cualquier otra dieta. Durante los primeros meses de vida se obtienen los nutrientes de la leche materna. Luego, indistintamente del tipo de alimentación, es necesario suplementos de hierro y vitamina B12.

Mito 9: La dieta vegana deja sin energías

Uno de los mitos sobre el veganismo que se debate frecuentemente es que la alimentación deja al individuo sin energías. Sin embargo, no existe motivo para ello. Las frutas, los cereales, las legumbres son alimentos con alto contenido de hidratos de carbono, lo que proporciona mayores niveles de energía. Incluso, muchos deportistas de la talla de Serena Williams, apuestan por este estilo de vida.

Mito 10: Las plantas son seres que sienten

Aunque menos común, este es un mito que sale a relucir cuando hay un vegano cerca. Lo cierto es que las plantas no poseen un sistema nervioso o terminaciones que le produzcan dolor. Además, si al consumo de plantas se refiere, son mayores las que se necesitan para alimentar animales que serán sacrificados para alimentación humana.

En conclusión, los mitos sobre el veganismo son muchos y seguirán creciendo mientras haya detractores con ideas contrarias. Lo cierto es que es un estilo de vida saludable que incluso profesionales recomiendan. Ser vegano o no, deja como trabajo investigar sobre lo que es saludable para el organismo, para el medio ambiente y para los animales, y cada día es más evidente que va ganando protagonismo en la vida de muchas personas.